Reforzar la seguridad con firewalls actualizados: guía para MSP
Los dispositivos de red que llegan al fin de su vida útil (End of Life, EOL) representan un riesgo importante que muchas organizaciones pasan por alto. Más allá de la falta de soporte por parte del fabricante, estos dispositivos pueden convertirse en puertas abiertas a ataques cada vez más sofisticados. Un análisis reciente de CSO revela que dos de cada tres brechas de seguridad se originan en firewalls y dispositivos de red obsoletos, con firmware sin parchear y vulnerabilidades que los atacantes conocen al detalle.
Para los MSP, este escenario no es solo un reto; es una oportunidad para liderar la modernización de la infraestructura de sus clientes. Sustituir dispositivos EOL no consiste únicamente en cambiar hardware: implica rediseñar la arquitectura de seguridad con soluciones capaces de prevenir, detectar y responder a las amenazas en todo el entorno.
Los firewalls y puntos de acceso desactualizados que no soportan estándares o funciones actuales, tales como la inspección profunda del tráfico cifrado, dejan brechas críticas. Por eso, ahora es el momento de dar un paso adelante y posicionarte como el protector de la seguridad de tus clientes.
Auditorías y dimensionamiento adecuado
Antes de acometer una actualización, es fundamental realizar una auditoría completa. Esto implica revisar el inventario de hardware y analizar cómo fluye el tráfico de red para identificar limitaciones, períodos de máxima demanda y posibles vulnerabilidades. También es necesario medir aspectos como el rendimiento real de cada dispositivo, los tiempos de respuesta bajo carga y el número de conexiones simultáneas que puede gestionar. Con estos datos, es posible seleccionar el nuevo hardware adecuado, asegurando que no solo cubra las necesidades actuales, sino que también esté preparado para escalar y dar soporte a servicios como VPN con autenticación multifactor (MFA) y entornos de trabajo híbridos.
De la actualización a la ampliación de servicios
El uso de firewalls de nueva generación permite a los MSP ofrecer una protección de red más completa y coherente, que incluye Wi-Fi seguro, segmentación inteligente y, lo más importante, gestión centralizada basada en la nube. Frente a soluciones más básicas, esta tecnología reduce errores operativos, garantiza una aplicación uniforme de las políticas y simplifica las actualizaciones automáticas en toda la infraestructura, cerrando brechas que el hardware o el software obsoletos pueden dejar. Además, la capacidad de correlacionar eventos con XDR a través de múltiples capas, desde firewalls hasta endpoints, puntos de acceso y autenticación, permite detectar y responder más rápido a los incidentes. El resultado: mayor eficiencia operativa y una seguridad más sólida para los clientes. Esta combinación de visibilidad, control y agilidad te posiciona como un socio estratégico capaz de anticipar riesgos y aportar servicios de seguridad de alto valor.
Hoy existen programas diseñados específicamente para ayudar a los MSP a modernizar la infraestructura de sus clientes de forma planificada. Estos programas de renovación ofrecen una vía directa para actualizar la infraestructura con beneficios tangibles. No se trata solo de sustituir un dispositivo antiguo por uno nuevo, sino de dar un salto significativo en capacidades:
- Servicios mejorados: integración de tecnologías avanzadas para la detección proactiva de malware, una cobertura ampliada de firmas de IPS y soluciones de movilidad para gestionar entornos distribuidos con políticas coherentes y seguras.
- Mejor rendimiento y mayor capacidad de proceso: capacidad para inspeccionar más tráfico cifrado sin degradar la experiencia del usuario, garantizando una protección profunda y fluida incluso con cargas elevadas.
- Acceso remoto avanzado: soporte optimizado para sesiones RDP y conexiones TLS cifradas, que permite el trabajo remoto y el soporte de forma segura sin comprometer la red.
- Nuevas funciones de firmware: incorporación de funcionalidades de seguridad y gestión exclusivas de los modelos más recientes, no disponibles en generaciones anteriores.
Para los MSP, este es un momento de cambio que va más allá de renovar hardware: se trata de transformar la estrategia de seguridad de los clientes, diseñar infraestructuras más eficientes y resilientes y reforzar su papel como auténticos protectores de sus redes. Es una oportunidad para diferenciarse, reducir incidentes, aumentar la eficiencia operativa y ofrecer más servicios gestionados sobre una plataforma preparada para crecer al ritmo de las necesidades de cada cliente.