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Cómo migrar de un firewall tradicional a un firewall de nueva generación

Aprende cómo migrar de un firewall tradicional a un NGFW para mejorar la seguridad, ganar visibilidad y proteger entornos modernos.

La evolución de las ciberamenazas está dejando obsoletos a muchos firewalls tradicionales, incapaces de ofrecer la visibilidad y protección que exigen los entornos actuales. Según el Internet Security Report de WatchGuard, el malware detectado en la red aumentó un 15% en el segundo trimestre de 2025, una señal clara de que las soluciones de seguridad perimetral heredadas ya no son suficientes. A pesar de ello, numerosas empresas siguen utilizando firewalls antiguos y hardware obsoleto, lo que limita la detección de amenazas, complica la gestión de redes distribuidas y expone a las organizaciones a mayores riesgos de seguridad. 

Primer paso crítico: limpiar el pasado para construir una seguridad moderna 

Antes de iniciar la migración, es fundamental analizar cómo se utilizan las redes de cada cliente. Los entornos varían en tráfico, aplicaciones críticas, segmentación interna y servicios en la nube. Documentar reglas antiguas y evaluar flujos de datos te permitirá identificar políticas esenciales y eliminar aquellas que generen redundancia o riesgo innecesario. Gracias a ello, conseguirás: 

  • Simplificar la administración y reducir la complejidad operativa. 
  • Minimizar los errores que podrían trasladarse al nuevo entorno. 
  • Estandarizar las configuraciones entre diferentes clientes y sucursales. 

Este proceso no solo simplifica la administración, sino que prepara el terreno para que el NGFW funcione con eficiencia desde el primer momento. 

Probar antes de migrar: cómo evitar sorpresas y caídas de servicio 

Para asegurar la continuidad del servicio, simular el tráfico, los accesos remotos y la segmentación interna te permite detectar inconsistencias y ajustar políticas sin interrumpir la operativa diaria de los usuarios. Durante la validación, necesitas comprobar: 

  • Que la inspección de tráfico cifrado y no cifrado funcione correctamente en el NGFW. 
  • La integración de controles Zero Trust para trabajadores remotos, asegurando que los accesos se gestionan de forma segura. 
  • El correcto funcionamiento de la VPN y la segmentación interna de la red. 
  • La correlación de eventos mediante herramientas de detección y respuesta en red (NDR) para anticipar incidentes. 

Escalar, controlar y proteger: la clave de una implementación exitosa para MSP 

Al preconfigurar políticas críticas, establecer ventanas de mantenimiento y monitorizar el rendimiento desde el primer momento, consigues minimizar riesgos y asegurar un cambio fluido y sin fricción. Estas acciones permiten mantener la seguridad activa mientras se completan los ajustes necesarios en la red como: 

  • Aplicar políticas coherentes a todas las ubicaciones de tus clientes, reduciendo inconsistencias durante la migración. 
  • Supervisar múltiples redes y dispositivos desde un único panel, optimizando la administración de NGFW en entornos distribuidos. 
  • Detectar y responder a incidentes en tiempo real, aprovechando la visibilidad completa que ofrece NGFW mediante NDR y acceso Zero Trust. 

Del firewall tradicional a una plataforma moderna de seguridad 

La migración a un NGFW es la base para una estrategia de seguridad de red completa y unificada. Esta transición permite proteger redes locales, virtuales y entornos híbridos garantizando visibilidad total, control centralizado y respuesta eficaz sin comprometer la continuidad del negocio. 

Un ejemplo clave de esta evolución es el Firebox Serie M, pensado para ofrecer rendimiento, escalabilidad y simplicidad operativa en los entornos gestionados. Sus capacidades de conectividad Multi-Gig y SFP/SFP+, arquitectura Intel para una inspección completa sin pérdida de velocidad, refuerzo de la seguridad de la red con FireCloud Total Access y ampliación de funciones por firmware, te permiten adaptar la protección sin reemplazar el hardware. Como MSP, implementar un NGFW como este te facilita ofrecer una protección coherente en todos los entornos, asegurar el acceso remoto y supervisar la actividad de la red de manera integral, permitiendo anticipar problemas y reforzar la confianza de tus clientes. 

Migrar a un NGFW no se trata únicamente de actualizar hardware, sino replantear la forma en que ofreces valor como MSP. Una transición planificada fortalece la resiliencia de las redes de tus clientes, te permite centrarte en estrategias preventivas y tratar la seguridad como un sistema integral, anticipando riesgos y consolidando la confianza de tus clientes frente a amenazas en constante evolución. 

Si queréis profundizar más sobre cómo proteger redes distribuidas y optimizar la seguridad de vuestros clientes, consultad los siguientes blogs: