Por qué ahora es el momento de sustituir tu VPN
El auge del acceso seguro basado en la identidad
Durante años, la VPN ha sido la respuesta predeterminada para el acceso remoto. Resolvía un problema al que se enfrentaban las organizaciones cuando los empleados trabajaban principalmente desde la oficina y solo se conectaban desde casa de forma ocasional.
Ese mundo ya no existe.
Hoy, los empleados trabajan desde cualquier lugar. Las aplicaciones se ejecutan en plataformas SaaS, nubes públicas y privadas, y entornos locales. Los equipos de seguridad deben proporcionar un acceso fluido al mismo tiempo que protegen a la organización frente a ataques cada vez más sofisticados. Sin embargo, muchas empresas siguen dependiendo de una arquitectura diseñada hace más de dos décadas.
La cuestión ya no es si las VPN funcionan.
La cuestión es si siguen siendo el modelo de seguridad adecuado.
Los titulares siguen contando la misma historia
Durante los últimos años, y con una frecuencia creciente en 2026, las VPN se han mantenido entre los objetivos más atractivos para los ciberdelincuentes y los actores vinculados a Estados.
Diversas vulnerabilidades graves y casos de explotación activa han afectado a productos de varios fabricantes, entre ellos Fortinet, Palo Alto Networks, SonicWall e Ivanti. Entre los incidentes recientes se incluyen vulnerabilidades que permiten eludir la autenticación, campañas de robo de credenciales, ataques de denegación de servicio y la explotación de infraestructuras de acceso remoto. (Reuters)
Estos ataques no se producen porque un fabricante concreto haya desarrollado un producto deficiente.
Se producen porque las puertas de enlace VPN están diseñadas para exponer a Internet un servicio de acceso remoto. Y eso las convierte en un objetivo valioso.
- Las organizaciones aplican parches.
- Los atacantes encuentran otra vulnerabilidad.
- El ciclo se repite.
- Los costes aumentan.
- Los riesgos aumentan.
El problema no es el cifrado
Las VPN siguen ofreciendo un cifrado robusto. Ese rara vez es el problema.
El problema está en el modelo de seguridad.
Las VPN tradicionales autentican a un usuario, establecen un túnel y proporcionan conectividad a nivel de red. Una vez conectados, los usuarios suelen tener visibilidad sobre muchos más recursos de los que realmente necesitan para realizar su trabajo.
Los atacantes modernos lo saben.
El robo de credenciales o la explotación de una puerta de enlace VPN pueden convertirse en el primer paso hacia el movimiento lateral, la escalada de privilegios y el despliegue de ransomware.
La seguridad moderna está dejando atrás el modelo basado en confiar en los usuarios después de iniciar sesión y avanzando hacia la verificación continua de cada conexión.
La seguridad ha ido más allá de la red
El perímetro corporativo se ha disuelto.
Los usuarios se conectan desde sus hogares, hoteles, aeropuertos y las instalaciones de los clientes.
Las aplicaciones se alojan en Microsoft 365, Salesforce, AWS, Azure, Google Cloud, centros de datos privados y multitud de plataformas SaaS.
La seguridad ya no puede depender del lugar desde el que se conecta una persona.
Debe basarse en:
- Quién es el usuario.
- Qué dispositivo está utilizando.
- A qué aplicación solicita acceso.
- Qué nivel de riesgo presenta la sesión.
Esta es la base de Zero Trust.
En lugar de proporcionar acceso a toda una red, las organizaciones conceden acceso únicamente a los recursos específicos para los que cada usuario está autorizado.
La economía también ha cambiado
La seguridad no es la única razón por la que los MSP están reconsiderando el uso de las VPN.
Los costes operativos siguen aumentando.
Los equipos de TI dedican tiempo a:
- Resolver problemas de conectividad de las VPN.
- Gestionar certificados.
- Mantener reglas de firewall.
- Solucionar incidencias de acceso remoto.
- Responder ante vulnerabilidades críticas.
- Aplicar parches a infraestructuras expuestas.
Mientras tanto, los empleados pierden productividad cada vez que el acceso remoto ralentiza su trabajo.
Para los MSP que gestionan decenas de clientes, estos costes operativos se multiplican rápidamente.
Las plataformas modernas de Security Service Edge (SSE) simplifican gran parte de esta carga operativa al ofrecer seguridad gestionada desde la nube, sin necesidad de mantener una infraestructura VPN tradicional.
El cumplimiento normativo avanza en la misma dirección
Los marcos regulatorios hacen cada vez más hincapié en:
- La autenticación multifactor.
- El acceso con privilegios mínimos.
- La verificación continua.
- Los registros de auditoría detallados.
- Los controles de acceso basados en la identidad.
Estos requisitos encajan de forma natural con las arquitecturas Zero Trust, en lugar de con el acceso VPN tradicional basado en la red. Las organizaciones no están sustituyendo las VPN únicamente porque la tecnología haya cambiado. Lo hacen porque también han cambiado las expectativas de seguridad.
Aquí tienes la traducción al español de España:
Más allá de sustituir la VPN
Sustituir una VPN es solo una parte de la oportunidad.
Las organizaciones también quieren:
- Proteger el tráfico de Internet.
- Proteger las aplicaciones SaaS.
- Proporcionar acceso Zero Trust a aplicaciones privadas.
- Mejorar la visibilidad sobre la actividad de los usuarios.
- Simplificar las operaciones.
- Facilitar el trabajo híbrido sin aumentar la complejidad.
Por eso, las plataformas Security Service Edge se han convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la ciberseguridad.
La evolución de FireCloud
WatchGuard presentó originalmente FireCloud para proteger a los usuarios remotos que accedían a Internet mediante un Secure Web Gateway (SWG) y un Firewall-as-a-Service (FWaaS) prestados desde la nube.
Durante el último año, FireCloud ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma Security Service Edge más completa, diseñada específicamente para MSP y pequeñas y medianas empresas. Ahora combina el acceso seguro a Internet con el acceso Zero Trust a aplicaciones privadas, opciones de gateway ampliadas, una integración más sólida con las identidades, puntos de presencia globales, capacidades de reporting mejoradas, integración con ThreatSync y numerosas mejoras operativas, todo ello gestionado desde WatchGuard Cloud.
En lugar de obligar a las organizaciones a elegir entre seguridad y simplicidad, FireCloud permite a los partners ofrecer:
- Acceso seguro a Internet.
- Zero Trust Network Access (ZTNA).
- Seguridad basada en la identidad.
- Protección de firewall prestada desde la nube para usuarios remotos.
- Gestión centralizada.
- Operaciones simplificadas para entornos de trabajo híbridos.
El futuro del acceso seguro
Las VPN no van a desaparecer de la noche a la mañana. Muchas organizaciones seguirán utilizándolas para determinadas cargas de trabajo heredadas y para la conectividad entre sedes. Sin embargo, en el acceso remoto de los usuarios, el sector está avanzando hacia un modelo diferente. Un modelo basado en la identidad, en lugar de en la red. Un modelo que verifica cada sesión, en vez de asumir que el usuario es de confianza después de iniciar sesión. Un modelo que extiende la protección del firewall a todos los usuarios remotos. Y un modelo que permite acceder únicamente a los recursos necesarios, y a nada más.
El futuro del acceso seguro no consiste en desarrollar una VPN más robusta.
Consiste en dejar atrás las VPN por completo.