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De ataques aislados a operaciones en constante optimización

La IA está transformando los ciberataques de acciones aisladas a operaciones conectadas que exigen mayor rapidez, más contexto y una comprensión más profunda.

Los equipos de seguridad llevan años mejorando su capacidad para detectar y responder a las ciberamenazas. Una mayor visibilidad, mejores herramientas y una telemetría más completa han ayudado a las organizaciones a identificar actividades sospechosas en usuarios, dispositivos, aplicaciones e infraestructuras.

Pero la naturaleza del desafío está cambiando.

Los ataques actuales rara vez se limitan a un único evento. Un inicio de sesión sospechoso, el comportamiento de un endpoint, una interacción con un correo electrónico o un acceso inusual a la información pueden ser solo una pieza de una operación mucho más amplia. 

La inteligencia artificial está acelerando este cambio al ayudar a los atacantes a relacionar información, ajustar sus decisiones y coordinar sus acciones a lo largo de las distintas fases de un ataque. 

El reto al que se enfrentan los defensores está pasando de identificar incidentes aislados a comprender operaciones de ataque en su conjunto. 

Los ataques están cada vez más interconectados

Los ciberataques que logran su objetivo se construyen a partir de una cadena de decisiones.

Los atacantes identifican oportunidades, consiguen acceso, exploran los entornos, amplían su alcance y avanzan hacia sus objetivos.

Cada paso genera señales, pero estas suelen aparecer en distintas áreas de la organización.

Un evento relacionado con la identidad puede registrarse en un sistema. La actividad de un endpoint, en otro. A su vez, la actividad en la nube o en las aplicaciones puede generar un conjunto diferente de indicadores.

Por separado, cada evento puede parecer de escasa relevancia.

En conjunto, pueden revelar una operación coordinada.

La IA permite a los atacantes analizar información e identificar relaciones con mayor rapidez, lo que facilita la coordinación de estas operaciones y su ajuste a medida que avanzan.

Para los equipos de seguridad, comprender la conexión entre las distintas actividades se vuelve tan importante como detectarlas. 

Las operaciones de ataque tienen cada vez más capacidad de adaptación

Los enfoques tradicionales de seguridad suelen analizar los ataques como una secuencia de eventos: se produce una acción, un control de seguridad responde y se inicia una investigación.

Sin embargo, las operaciones asistidas por IA introducen un entorno más dinámico, en el que los atacantes pueden ajustar sus acciones en función de lo que ocurre a lo largo del proceso.

Si una vía falla, pueden explorar alternativas. Si surge nueva información, pueden cambiar de estrategia. Si los defensores responden, los atacantes pueden adaptarse.

Esto no significa que todos los ataques se vuelvan autónomos o imposibles de detener.

Significa que cada vez es más fácil incorporar esa capacidad de adaptación y extenderla a un mayor número de operaciones.

Los equipos de seguridad se enfrentan cada vez más a operaciones que pueden cambiar mientras están en marcha. 

Más datos no implican necesariamente una mejor comprensión

Las organizaciones han invertido de forma considerable en mejorar la visibilidad.

Hoy, los equipos de seguridad recopilan más información que nunca sobre identidades, endpoints, redes, entornos cloud y aplicaciones.

Esa visibilidad sigue siendo esencial.

Sin embargo, a medida que los ataques están más interconectados, el reto pasa de recopilar información a interpretarla.

Los equipos de seguridad necesitan comprender:

  • ¿Qué eventos están relacionados?
  • ¿Qué intenta conseguir el atacante?
  • ¿Qué acciones requieren atención inmediata?

Una señal aislada puede indicar al equipo de seguridad que algo ha ocurrido.

El contexto explica por qué es relevante. 

La nueva exigencia: comprender las operaciones de ataque

A medida que los atacantes actúan de forma más coordinada, las operaciones de seguridad deben evolucionar: pasar del análisis de alertas individuales a la comprensión de patrones de actividad más amplios.

La capacidad de relacionar información, identificar conexiones y priorizar decisiones se está convirtiendo en una de las competencias más importantes de la ciberseguridad actual.

La ventaja no vendrá de generar más alertas.

Vendrá de comprender con mayor rapidez lo que revelan las señales.

Aquí es donde la capacidad operativa resulta crucial.

Los equipos de seguridad necesitan poder gestionar esa complejidad sin que ello suponga, simplemente, aumentar el trabajo manual. 

Potenciar el conocimiento y la experiencia de los profesionales

La evolución de los ataques impulsados por IA no resta importancia a los profesionales de la seguridad.

Refuerza la necesidad de potenciar sus conocimientos y experiencia.

El criterio humano, la experiencia y la capacidad de decisión siguen siendo esenciales, pero los analistas necesitan mejores herramientas y métodos para gestionar una complejidad creciente y unas operaciones cada vez más rápidas.

La IA puede ayudar a reducir las tareas repetitivas de investigación, relacionar información de distintos entornos y facilitar que los equipos se centren en las decisiones más importantes.

El futuro de la ciberseguridad no consiste en sustituir el conocimiento y la experiencia de los profesionales.

Consiste en ampliar lo que los equipos de seguridad son capaces de lograr. 

Hacia unas operaciones de seguridad con la IA integrada desde su diseño

La IA está cambiando la forma de actuar de los atacantes.

Responder a este cambio exige algo más que añadir otra capa de tecnología.

Exige un modelo operativo diferente.

A medida que los ciberataques ganan en capacidad de adaptación y coordinación, las organizaciones necesitan unas operaciones de seguridad concebidas para actuar con rapidez, aportar contexto y comprender lo que ocurre.

La próxima evolución de la ciberseguridad no vendrá marcada por un mayor número de herramientas.

Vendrá marcada por una mayor capacidad operativa. 

Sigue avanzando hacia una seguridad con la IA integrada desde su diseño

Los ciberataques están evolucionando de acciones aisladas a operaciones coordinadas. Comprender este cambio es esencial para desarrollar la próxima generación de operaciones de ciberseguridad.

Consulta nuestro eBook “Por qué las operaciones de ciberseguridad deben superar el ritmo humano” para comprender cómo los ataques impulsados por IA, cada vez más basados en agentes autónomos, están transformando los costes y la eficiencia de las operaciones de ciberseguridad.

Continúa con “Cómo ampliar las operaciones de seguridad de los MSP en la era de la IA” para descubrir por qué las organizaciones no pueden aumentar su capacidad operativa simplemente incorporando más analistas y por qué las operaciones con IA integrada desde su diseño se están volviendo esenciales.

Después, conoce Rai, el equipo de agentes digitales de WatchGuard basado en IA nativa, y descubre cómo la IA ayuda a los equipos de seguridad a aumentar su capacidad operativa en la era de las amenazas impulsadas por IA.