Blog WatchGuard

La IA está aumentando la inspección del tráfico de red. ¿Puede tu seguridad seguir el ritmo?

La IA está incrementando el tráfico cifrado y las exigencias de inspección en las redes empresariales. Descubre por qué mantener la visibilidad a gran escala se está convirtiendo en un requisito crítico de seguridad.

La IA generativa ha pasado rápidamente de la fase de experimentación a formar parte del uso cotidiano en las empresas. Los empleados utilizan herramientas de IA para crear contenidos, escribir código, analizar datos, automatizar tareas repetitivas e interactuar con las aplicaciones empresariales de formas completamente nuevas. Al mismo tiempo, los proveedores de software están incorporando capacidades de IA en los productos que las organizaciones ya utilizan a diario, a menudo sin necesidad de que los usuarios adopten herramientas independientes.

Esta rápida adopción está generando un reto que recibe mucha menos atención que el impacto de la IA en la productividad o en los costes de infraestructura: la creciente necesidad de inspeccionar el tráfico de red.

A medida que la IA se integra en los flujos de trabajo cotidianos, las organizaciones envían más datos a servicios en la nube, interactúan con un mayor número de aplicaciones y generan volúmenes cada vez mayores de tráfico cifrado. Según Netskope, la cantidad de datos enviados a aplicaciones de IA generativa se multiplicó por más de 30 en un solo año, lo que pone de manifiesto la rapidez con la que la IA se ha incorporado a las operaciones de negocio actuales.

Para los equipos de seguridad, esta tendencia está creando un problema de visibilidad. 

La mayoría de las aplicaciones actuales utilizan comunicaciones cifradas para proteger la privacidad y la información sensible. Aunque el cifrado es esencial, también reduce la visibilidad sobre lo que sucede en la red. Los equipos de seguridad deben redoblar sus esfuerzos para identificar amenazas, aplicar políticas, comprender el uso de las aplicaciones y mantener una protección coherente entre usuarios, dispositivos y ubicaciones.

El auge de la IA agrava este desafío. A lo largo del día, los empleados suben documentos, introducen información empresarial en sus prompts, conectan aplicaciones con servicios externos e interactúan con plataformas de IA en la nube. A medida que aumenta el uso de la IA, las organizaciones necesitan una mayor visibilidad de la actividad de la red, no menor.

Al mismo tiempo, la propia naturaleza del tráfico de red está empezando a cambiar. Una investigación de Cisco reveló que el tráfico de IA se comporta de forma diferente al tráfico web tradicional y está creciendo rápidamente. Las conexiones asociadas a la inferencia de IA suelen permanecer activas durante más tiempo y generan unas exigencias de red distintas a las de las aplicaciones convencionales. Los investigadores también observaron que el tráfico de IA se multiplicó por cuatro en solo ocho meses en las redes analizadas. Véase la infografía de Cisco.

Este cambio está aumentando la importancia de la inspección del tráfico.

Tradicionalmente, las organizaciones evaluaban la infraestructura de red principalmente en función de su capacidad de rendimiento. Hoy, la cuestión más importante es si las plataformas de seguridad pueden seguir inspeccionando el tráfico de forma eficaz cuando están activados los servicios de seguridad avanzados y los volúmenes de tráfico continúan aumentando. Las necesidades de inspección van ahora mucho más allá de la prevención básica de amenazas. Las organizaciones necesitan visibilidad sobre las aplicaciones, las comunicaciones cifradas, la actividad de los usuarios y los posibles riesgos a medida que circulan por la red. 

Cuando la infraestructura de seguridad no puede seguir el ritmo, el rendimiento puede verse afectado. Aumenta la latencia, se deteriora la experiencia de usuario y los equipos de TI pueden verse presionados para reducir la inspección o desactivar determinados servicios de seguridad con el fin de mantener la capacidad de respuesta. Cuando esto sucede, la seguridad se convierte en un obstáculo, en lugar de actuar como un facilitador del negocio. 

Por este motivo, los firewalls modernos siguen desempeñando un papel fundamental en los entornos impulsados por la IA. 

A medida que se acelera la adopción de la IA, las organizaciones necesitan algo más que ancho de banda. Necesitan plataformas capaces de inspeccionar el tráfico cifrado, aplicar políticas de seguridad, mantener la visibilidad sobre las aplicaciones y ofrecer servicios de seguridad avanzados sin comprometer el rendimiento. Los firewalls continúan siendo uno de los puntos de control más estratégicos de la red, ya que se encuentran directamente en la ruta del tráfico que las organizaciones necesitan comprender y proteger. 

Los entornos de alta capacidad plantean exigencias aún mayores para estos controles. Los campus, las empresas distribuidas, los centros de datos y las redes de proveedores de servicios deben soportar volúmenes de tráfico crecientes sin perder visibilidad ni reducir la eficacia de la seguridad.

Para responder a estas necesidades, WatchGuard presentó la serie High-Performance Firebox. Estos dispositivos para montaje en rack están diseñados para organizaciones que necesitan un rendimiento escalable y una infraestructura de seguridad resiliente. Ofrecen conectividad nativa de 25G y 100G, capacidad de ampliación a 100G mediante OCP 3.0, fuentes de alimentación redundantes y ventiladores intercambiables en caliente. Y, lo que es más importante, están preparados para entornos en los que la inspección del tráfico, los servicios de seguridad y la conectividad de alta velocidad deben funcionar de forma simultánea sin generar cuellos de botella operativos. 

El crecimiento de la IA no solo está generando más tráfico, sino también un mayor volumen de tráfico que las organizaciones deben inspeccionar, comprender y proteger. A medida que aumentan las comunicaciones cifradas y las aplicaciones de IA se integran en las operaciones empresariales habituales, mantener la visibilidad a gran escala se convertirá en un requisito fundamental tanto para los equipos de seguridad como para los MSP.

Las organizaciones que se preparen hoy para este cambio estarán mejor posicionadas para respaldar futuras iniciativas de IA sin renunciar al rendimiento, la resiliencia ni la protección. En la era de la IA, la capacidad de inspeccionar el tráfico a gran escala puede llegar a ser tan importante como la capacidad de ofrecer conectividad a gran escala.

Más información sobre la estrategia de IA de WatchGuard:

https://www.watchguard.com/es/wgrd-platform/rai