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La paradoja de las pymes: las más atacadas y las menos preparadas para la ciberseguridad

Una guía práctica para pymes: cuatro prioridades de ciberseguridad y privacidad de datos, que incluyen MFA, protección de endpoints, seguridad unificada y MDR.

Durante años, el mito predominante entre las pequeñas y medianas empresas (pymes) era que eran demasiado pequeñas como para convertirse en un objetivo. Ese mito ha quedado definitivamente derribado.

La realidad es contundente: las pymes representan hoy una parte desproporcionada de los ciberincidentes y de la exposición de datos. De hecho, según una investigación citada en el Guardz 2025 SMB Cybersecurity Reportel 43% de las pymes de EE.UU. ha sufrido un ciberataque, y el 27% lo ha padecido en el último año.

Mientras las grandes organizaciones han reforzado sus entornos con presupuestos elevados y equipos de seguridad dedicados 24/7, los atacantes han girado hacia el camino de menor resistencia: la pequeña empresa.

Y esto no se limita a una sola región. Tanto si operas en el Reino Unido como en Europa o en Norteamérica, las expectativas en privacidad de datos y ciberseguridad no dejan de aumentar, impulsadas por los requisitos de los clientes, la presión de los ciberseguros y marcos regulatorios como NIS2 y la Data (Use and Access) Act del Reino Unido. 

La brecha creciente: complejidad vs. capacidad

La vulnerabilidad del tejido pyme no se explica solo por falta de voluntad; es la convergencia de tres presiones concretas:

  1. Tecnología envejecida y en silos: muchas pymes dependen de herramientas de seguridad dispares: sistemas separados que no se comunican entre sí. Esto crea puntos ciegos en los que los atacantes pueden ocultarse.
  2. Vacío de recursos: con la brecha de talento en ciberseguridad en máximos históricos en 2026, a las pymes les cuesta gestionar stacks de seguridad complejos. Una razón por la que esta brecha persiste es que muchas pymes siguen tratando la seguridad como una “tarea secundaria”. La investigación de Guardz concluyó que el 52% depende de personal sin formación o del propio propietario del negocio para gestionar funciones críticas de seguridad. (PR Newswire) 
  3. El efecto multiplicador de la IA: los ataques impulsados por IA ya no son teóricos. Las herramientas automatizadas permiten a los atacantes escanear, explotar y moverse lateralmente a través de defensas fragmentadas a velocidad de máquina, mucho más rápido de lo que equipos de TI que trabajan manualmente pueden responder de forma realista. (Esta tendencia también se refleja en la cobertura más amplia sobre pymes, como los artículos de ITPro sobre la oleada de ataques que está afectando a pequeños negocios en EE.UU.)

Una perspectiva práctica: qué priorizar

El objetivo de una pyme no debería ser comprar más herramientas, sino asegurarse de que las que ya tiene funcionan como un conjunto único y coherente. Para reducir el riesgo y reforzar la privacidad de los datos, las pymes deberían priorizar estos cuatro pilares fundamentales:

1. Defensa centrada en la identidad 

En 2026, los atacantes no irrumpen en los sistemas, simplemente inician sesión. Las credenciales comprometidas siguen siendo la principal vía de entrada en muchas brechas.

La estrategia: implementar autenticación multifactor (MFA) que vaya más allá de la oficina y cubra cada acceso remoto y cada aplicación en la nube, por ejemplo WatchGuard AuthPoint MFA.

El motivo: esto garantiza que, incluso si se roba una contraseña, por ejemplo, a través de un email de phishing creado por IA, la puerta principal permanece cerrada con un segundo factor de seguridad.  

2. Entornos seguros para una plantilla móvil

El trabajo ya no es un lugar o una oficina, es una actividad. En muchas pymes aparecen brechas cuando los empleados se mueven entre el home office y la oficina.

La estrategia: asegurar los extremos del negocio. Es decir, garantizar que la protección del endpoint y la conectividad a Internet cifrada estén siempre activas, independientemente de dónde trabaje el empleado. Como ejemplo concreto para pymes, soluciones como WatchGuard Endpoint Security o WatchGuard EPDR están diseñadas específicamente para este enfoque.

El motivo: una protección consistente que acompaña al usuario y le permite trabajar de forma segura en cualquier lugar y momento, cerrando las brechas que generan los equipos o enfoques heredados que solo te protegen cuando estás en la oficina.

3. Visibilidad y automatización multiplataforma

Los equipos pequeños no pueden estar pendientes de cuatro paneles distintos a la vez. En el panorama actual, la red y los dispositivos deben compartir inteligencia.

La estrategia: pasar a un enfoque de seguridad unificada, en el que el firewall de red, la protección del endpoint y la gestión de identidades se gestionen desde una única consola. Este es el valor operativo de planteamientos como la Unified Security Platform de WatchGuard.

El motivo: responder de forma automática a incidentes reduce el tiempo de reacción y las horas de trabajo. Por ejemplo, si un portátil se ve comprometido en una Wi-Fi pública, el sistema debería reconocer la amenaza y aislar automáticamente ese dispositivo antes de que la infección cause daños.

4. Detección gestionada en lugar de monitorización manual

El punto más importante: si no tienes un equipo interno de seguridad 24/7, no actúes como si lo tuvieras.

La estrategia: apoyarte en un proveedor de servicios gestionados (MSP) que ofrezca MDR (Managed Detection and Response), o adoptar un servicio MDR diseñado para obtener resultados en entornos gestionados. Un ejemplo claro es WatchGuard MDR y, para equipos que necesitan cobertura sobre herramientas de seguridad ya desplegadas, WatchGuard Open MDR amplía las capacidades de detección y respuesta sin obligar a sustituir por completo los sistemas existentes. 

El motivo: las amenazas actuales se mueven a velocidad de máquina. Eventos aparentemente menores y desconectados pueden ser el primer indicio de un ataque coordinado. Las herramientas automatizadas basadas en IA, combinadas con analistas especializados, pueden detectar anomalías, por ejemplo, una cuenta de empleado que inicia sesión desde varios países, y cortar la sesión al instante.

Además, las pymes que convierten la preparación en algo operativo suelen limitar el impacto. El informe de Guardz concluyó que el 80% de las pymes con un plan formal de respuesta a incidentes logró evitar daños importantes durante un ataque. 

Lo que más importa

La ciberseguridad ya no es una simple casilla técnica que marcar, sino que es un requisito central para la continuidad del negocio. Al dejar atrás la tecnología fragmentada y avanzar hacia una defensa unificada y automatizada, las pymes pueden pasar de ser las más atacadas a convertirse en las más resilientes.

La idea es sencilla: deja de perseguir cada novedad llamativa y céntrate en dominar los fundamentos integrados que mantienen tu empresa y tus datos a salvo.