Cómo proteger la identidad en un mundo sin VPN
Durante años, la ciberseguridad se basó en un modelo de perímetro, en el que la red definía la frontera entre lo que era seguro y lo que no. Con la adopción de la computación en la nube, las aplicaciones SaaS y el trabajo híbrido, ese control se ha desplazado hacia la identidad, convirtiendo las credenciales en el principal objetivo de los atacantes.
Las consecuencias de este cambio ya son evidentes. Según las predicciones de ciberseguridad de WatchGuard para 2026, al menos un tercio de las brechas de seguridad estarán relacionadas con fallos en las herramientas tradicionales de VPN y acceso remoto, impulsados por el uso de credenciales robadas y vulnerabilidades expuestas. A esto se suma el informe Verizon Data Breach Investigations Report 2025, que indica que más del 60% de las brechas implican credenciales comprometidas o configuraciones incorrectas. En este contexto, la identidad se ha convertido en el nuevo perímetro de la ciberseguridad y, como MSP, te enfrentas al desafío constante de proteger las identidades digitales de tus clientes en entornos cada vez más distribuidos.
Cómo se produce el compromiso de credenciales
La mayoría de los ataques basados en identidad no son incidentes aislados, sino procesos que se desarrollan de forma progresiva. Comprender cómo se produce el compromiso de credenciales permite anticiparse y reducir el impacto antes de que escale hasta convertirse en un incidente grave:
- Creación de credenciales: las organizaciones utilizan decenas de aplicaciones diferentes, cada una con su propio sistema de acceso. Ante esta realidad, muchos usuarios optan por reutilizar contraseñas o aplicar pequeñas variaciones, lo que debilita la seguridad desde el primer momento.
- Compromiso de credenciales: a partir de ahí, los atacantes obtienen estas credenciales mediante técnicas como phishing, ataques de fuerza bruta, brechas en terceros o claves expuestas. En muchos casos, este compromiso pasa desapercibido durante largos periodos de tiempo.
- Publicación y monetización: una vez robadas, las credenciales se agregan en grandes bases de datos que circulan en mercados clandestinos de la Dark Web, donde rápidamente pasan a formar parte de nuevos ataques.
- Compra para nuevos ataques: posteriormente, los compradores prueban estas credenciales de forma automatizada contra múltiples aplicaciones empresariales, mientras operadores humanos identifican los objetivos de mayor valor.
- Explotación activa: cuando el acceso tiene éxito, comienza la fase más crítica. Los atacantes escalan privilegios, se mueven lateralmente por el entorno y llevan a cabo acciones como el robo de datos o el despliegue de ransomware.
VPN: de acceso remoto seguro a punto de exposición
Durante mucho tiempo, las VPN han sido la solución estándar para el acceso remoto seguro. Sin embargo, hoy se enfrentan a una paradoja evidente: a medida que aumenta su adopción, también crecen los incidentes vinculados a su uso. Para ti, como MSP, esto implica gestionar una demanda constante en un contexto de riesgo creciente. Las limitaciones de este modelo son bien conocidas:
- Confianza implícita: en muchos entornos, algunos usuarios y cuentas acumulan más privilegios de los necesarios. Esto incrementa el riesgo si sus credenciales quedan expuestas; si una cuenta se ve comprometida, el atacante puede moverse con facilidad entre sistemas (movimiento lateral) y amplificar el impacto.
- Dependencia de las credenciales: las contraseñas robadas o reutilizadas siguen siendo suficientes para habilitar el acceso remoto.
- Visibilidad limitada: el tráfico cifrado dificulta la monitorización continua y la aplicación de políticas más granulares.
- Infraestructura heredada: muchos entornos dependen de hardware obsoleto que carece de parches y actualizaciones, lo que aumenta la superficie de ataque.
Anticiparse al riesgo más allá del acceso
En este escenario, proteger la identidad implica ir más allá del control de acceso, ya que muchas brechas comienzan con credenciales expuestas fuera del entorno corporativo. Por ello, la monitorización continua de la Dark Web se ha convertido en una capa preventiva clave dentro de las estrategias de identidad.
Utilizar soluciones capaces de vigilar estas exposiciones permite actuar antes de que las credenciales se exploten de forma activa. En este sentido, la monitorización de credenciales expuestas en la Dark Web, integrada en AuthPoint Total Identity Security, junto con otros controles de identidad como la MFA,permite extender el modelo Zero Trust a una fase más temprana del proceso de autenticación, identificando de manera proactiva accesos comprometidos antes de que puedan ser explotados. Como MSP, este enfoque te ayuda a reforzar la protección de la identidad incluso en escenarios en los que el acceso remoto sigue siendo necesario, reduciendo la dependencia de las VPN como pilar central de la seguridad.
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